Lista de obras de esta marca Pino la Vardera

Pino la Vardera

www.pinolavardera.com

Pino la Vardera, nacido en Palermo (Silicia). Desde la edad de siete años muestra un interés insaciable por el dibujo. Interés que fomentaron sus padres. A los quince años se matricula en el instituto de Bellas Artes de Palermo y estudia dibujo, escultura, diseños publicitarios, pinturo al óleo y acuarela. En sus primeros dibujos notamos su inclinación a los colores vibrantes y naturales. Después de un paréntesis dedicado al dibujo publicitario, donde cosechó varios premios, La Vardera emprende la búsqueda de un arte más personal. Visitando los centros culturales de toda Europa, estudia el arte clásico occidental en los distintos museos de Roma, Florencia, París y Madrid. Posteriormente visita Marruecos, donde investigará sobre la pintura árabe. En 1963 llega a Andalucía y se admira del variado paisaje andaluz. Recorriendo sus pueblos va dando forma a su estabilidad y se decide por residir en Torremolinos.

Desde sus primeras pinturas, en su tierra natal, muy clásicas, oscila hacia un hiperrealismo que abandonó bien pronto, para realizar una pintura muy personal, dentro del campo del impresionismo. Tiene otra etapa en la que investiga el abstracto, donde incluye su famoso "abstractismo floral". Pero es en el año 1975 donde su giro al expresionismo denotaría sus sueños de gran artista. De ahí que en sus lienzos pervivieran las bellísimas formas aladas. En este período salta de un istmo a otro, descubriendo con sus telas andaluzas, a las que dedica un gran período de tiempo, su gran colorido y luminosidad. Pinta en Ronda varias veces sus paisajes, y así descubre lentamente las que serán sus telas queridas, donde va tomando una nueva pintura.

Sus pinturas se exponen en galerías de Canadá, Nueva York, Texas y Nuevo Méjico, y se encuentran en colecciones privadas por todo el mundo, y donde resaltamos las de la Casa Real de España y Casa Real de Inglaterra, sin contar las expuestas en museos.

Pino sigue creando sobre grandes espacios blancos en los que va dejando líricamente sus sueños, sus hemosas alucinaciones, sus flores, figuras volando, sus circunferencias repartidas por doquier, que el propio artista no puede explicar el porqué están ahí. Tal vez tengan su origen en sus andanzas por tierras de Marruecos. Por otro lado, olvidemos que ha vivido toda su vida junto al Mediterráneo, su luz es demasiado intensa y cegadora. En muchos de sus lienzos comprobamos que es un auténtico iluminista, a la vez que su figuración se deforma adrede o se escapa por los caminos del neofigurativismo en sus bellísimos insectos y florales. Sus cuadros poseen creatividad, luminosidad, donde alteran los tonos de luz, ligeros y suaves.

De todos los amantes del arte, es sabido que La Vardera vive en Taormina, donde trabaja diariamente sobre sus nuevas obras, siempre buscando nuevas fórmulas de creación. MANUEL BLASCO.

Pino la Vardera, nacido en Palermo (Silicia). Desde la edad de siete años muestra un interés insaciable por el dibujo. Interés que fomentaron sus padres. A los quince años se matricula en el instituto de Bellas Artes de Palermo y estudia dibujo, escultura, diseños publicitarios, pinturo al óleo y acuarela. En sus primeros dibujos notamos su inclinación a los colores vibrantes y naturales. Después de un paréntesis dedicado al dibujo publicitario, donde cosechó varios premios, La Vardera emprende la búsqueda de un arte más personal. Visitando los centros culturales de toda Europa, estudia el arte clásico occidental en los distintos museos de Roma, Florencia, París y Madrid. Posteriormente visita Marruecos, donde investigará sobre la pintura árabe. En 1963 llega a Andalucía y se admira del variado paisaje andaluz. Recorriendo sus pueblos va dando forma a su estabilidad y se decide por residir en Torremolinos.

Desde sus primeras pinturas, en su tierra natal, muy clásicas, oscila hacia un hiperrealismo que abandonó bien pronto, para realizar una pintura muy personal, dentro del campo del impresionismo. Tiene otra etapa en la que investiga el abstracto, donde incluye su famoso "abstractismo floral". Pero es en el año 1975 donde su giro al expresionismo denotaría sus sueños de gran artista. De ahí que en sus lienzos pervivieran las bellísimas formas aladas. En este período salta de un istmo a otro, descubriendo con sus telas andaluzas, a las que dedica un gran período de tiempo, su gran colorido y luminosidad. Pinta en Ronda varias veces sus paisajes, y así descubre lentamente las que serán sus telas queridas, donde va tomando una nueva pintura.

Sus pinturas se exponen en galerías de Canadá, Nueva York, Texas y Nuevo Méjico, y se encuentran en colecciones privadas por todo el mundo, y donde resaltamos las de la Casa Real de España y Casa Real de Inglaterra, sin contar las expuestas en museos.

Pino sigue creando sobre grandes espacios blancos en los que va dejando líricamente sus sueños, sus hemosas alucinaciones, sus flores, figuras volando, sus circunferencias repartidas por doquier, que el propio artista no puede explicar el porqué están ahí. Tal vez tengan su origen en sus andanzas por tierras de Marruecos. Por otro lado, olvidemos que ha vivido toda su vida junto al Mediterráneo, su luz es demasiado intensa y cegadora. En muchos de sus lienzos comprobamos que es un auténtico iluminista, a la vez que su figuración se deforma adrede o se escapa por los caminos del neofigurativismo en sus bellísimos insectos y florales. Sus cuadros poseen creatividad, luminosidad, donde alteran los tonos de luz, ligeros y suaves.

De todos los amantes del arte, es sabido que La Vardera vive en Taormina, donde trabaja diariamente sobre sus nuevas obras, siempre buscando nuevas fórmulas de creación. MANUEL BLASCO.

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